Ahora coge lápiz y papel y, sin pensarlo mucho, responde estas preguntas con lo que se te venga a la mente o con lo que visualizaste en la meditación:

1. Tu primer paso:

¿Cuál es esa acción que vas a dar esta semana para avanzar en tu proyecto? Escríbelo y ponle día.

2. Tu plan para los días que no tengas ganas de accionar:

Decide hoy qué harás cuando aparezca el cansancio o la duda, para no abandonar.

3. Tu recompensa:

¿Cómo vas a celebrar cuando lo cumplas? Cada paso, por pequeño que sea, merece reconocerse.

Recuerda: escribirlo es el primer acto de compromiso con tu proyecto. Ahí deja de ser una idea y se vuelve un plan.